Desde el año 2018, la Orden de San Agustín en Colombia ha asumido con amor y valentía la misión pastoral en Mocoa, capital del departamento del Putumayo. Esta presencia misionera, ubicada en una de las regiones más desafiantes del país por su historia de conflicto y dolor, es también un testimonio vivo del Evangelio encarnado en la realidad de los más necesitados.
Presencia agustiniana en tierra de frontera
La misión agustiniana en Mocoa nace como respuesta al llamado de la Iglesia de llegar a las periferias, allí donde se necesita esperanza, acompañamiento y renovación. Los religiosos de la Provincia de Nuestra Señora de Gracia de Colombia han querido estar presentes con un solo corazón en esta región amazónica, habitada por una diversidad de pueblos, culturas y comunidades profundamente marcadas por la resiliencia.
Evangelización, cercanía y compromiso social
Los frailes agustinos realizan su servicio principalmente en la Parroquia Jesús Eucaristía, desde donde desarrollan diversas tareas pastorales:
- Celebración de los sacramentos y acompañamiento espiritual.
- Pastoral juvenil y vocacional.
- Formación de líderes comunitarios y agentes de evangelización.
- Apoyo a comunidades campesinas e indígenas de zonas rurales.
- Presencia solidaria en procesos de reconciliación y reconstrucción del tejido social.
Esta misión es una oportunidad para vivir el carisma agustiniano en clave misionera: ser artesanos de comunión, buscadores de la verdad y servidores de la esperanza.
Una Iglesia con rostro amazónico
En fidelidad a las enseñanzas del Papa Francisco y al llamado del Sínodo Amazónico, los agustinos en Mocoa caminan junto al pueblo, escuchan sus clamores y celebran su fe. La vida en comunidad, el diálogo intercultural y el cuidado de la creación son signos visibles de esta presencia eclesial que busca sembrar paz y fraternidad.







