Al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, la Iglesia católica recuerda con profunda gratitud la vida y el magisterio de un pontífice que marcó una época por su cercanía, su opción por los pobres y su firme compromiso con una Iglesia que sale al encuentro de las personas.
Para la Orden de San Agustín, el pontificado del Papa Francisco supuso dos hechos de gran relevancia: el nombramiento de Monseñor Robert Prevost, O.S.A. el 30 de enero de 2023, como prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, llamado que supuso su traslado a Roma y su promoción al orden episcopal como arzobispo. Esta decisión reflejó la confianza del Papa Francisco en un pastor con amplia experiencia misionera, sensibilidad pastoral y profundo conocimiento de la realidad eclesial del continente americano.

Tras la muerte del papa Francisco y como fruto del Cónclave de los Obispos, la Orden acoge con inmensa alegría uno de los hitos más significativos en sus casi 800 años de historia: la elección de Robert Prevost como papa León XIV, un Pontífice cuyas raíces pastorales se cimentaron en la experiencia de la Iglesia en América Latina.
La elección de un Papa de la Orden de San Agustín reviste también un profundo simbolismo. El carisma agustiniano, centrado en la vida comunitaria, la búsqueda de la Verdad, la interioridad y el servicio a la Iglesia, aporta una riqueza espiritual que fortalece el camino iniciado por Francisco y renueva el compromiso con una Iglesia que dialoga, acompaña y construye puentes.
En este aniversario, la Iglesia y los fieles de todo el mundo elevan una oración agradecida por la vida del Papa Francisco, al tiempo que expresan su pesar por su partida. Su legado permanece vivo en la memoria de los católicos, en los pastores que formó y en la huella imborrable que dejó en la historia contemporánea de la Iglesia.