Simón Fidati de Casia nació en Perusa, Italia, hacia los años 1280/90. A temprana edad ingresó en la Orden de los Agustinos. Fue un gran predicador y uno de los más grandes maestros de vida espiritual de su tiempo. La obediencia a la Orden, a la comunidad y el amor sincero a sus hermanos lo mantuvieron firme en su vocación, en medio de muchas pruebas. Formar a Cristo en todos fue el motivo inspirador de su vida.
Murió en Roma o en Florencia, según otros, durante la peste negra, el 2 de febrero de 1348. Sus reliquias se encuentran en la iglesia de Santa Rita, en Casia. El Papa Gregorio XVI confirmó su culto en 1833.